5 jul. 2013

Mi padre estaría orgulloso de mi escatológico humor en momentos de crisis antiAfip

(Tres horas después de dar vuelta por la Agencia 46 de AFIP. Cuatro mostradores después. Seis filas después. Una mañana después, aparece él)

-Ah, vos venís a reclamar que te devuelvan lo del 20%.
-Si. Como le dije a los 128 compañeros que me atendieron antes.
-Ah. Ehhh. ¿Pero vos sos estudiante?
-No, becaria doctoral de Conicet.
-Ah, entonces tenés que declarar "actividad no declarada".
-No, si te la estoy declarando. No estoy en el narco tráfico ni en la trata de personas.
-Si, entiendo, pero no podés registrarte como estudiante porque generás un ingreso.
-Si, un ingreso declarado... de hecho estoy más cerca de ser tratada que tratante.
-Ah, bueno, pero tenés que compartir la categoría con el tratante, lamento decirte.
-Dale, pero si me anoto como "persona que hace actividades sin declarar aunque de hecho las declara al mismo Estado que la contrata" me prometés que entonces me devuelven el dinero que me sacaron?
-No, claro que no. No conozco a nadie que se lo hayan devuelto en tu condición.
-¿En la condición de persona tratada por el Estado y sus contrataciones irregulares?
-No, en condición de becarios del Conicet.
-Ah, en condición de "discapacidad laboral". Y cómo es que no le devuelven a nadie?
-Es que no hay forma con ese dinero. Se sabe cómo sacarlo pero no cómo ponerlo.
-De qué me hablás? eso es física pura, si salió tiene que entrar. No jodamos.
-Bueno, en este caso no.
-Mirá levantá el tubo y llamá a un ginecólogo chino, que con 1.500 millones de habitantes te puede dar cátedra de esto que te estoy diciendo.
-Ja! Esto ha ido demasiado lejos.
-No te digo que te vayas a China, con que llames alcanza.