20 jul. 2011

Un (innecesario) sermón político (por el cual quizás quieran, una vez más, golpearme)

Mis disculpas a todos los que me dicen que los tengo hartos con post políticos, pero necesito decir algo desde hace dos semanas Y SOY PÉSIMA REPRIMIENDO!




Yo no voté a Macri. Si hay algo que no tengo que aclarar es eso. Tampoco voté a Filmus ni a Pino, creo que tampoco es necesario explicarlo.
Voté a una fuerza que quedó en el décimo cícrulo del infierno. Voté al frente de izquierda y en la segunda vuelta será más que blanco, blanco ala, porque Filmus no es “la izquierda” y porque las diferencias ideológica entre Filmus y Macri no son sustanciales, sino de gradación.
Porque ni el uno ni el otro resisten a un archivo, porque los dos festejaron cuando muchos estaban tristes, porque el uno es xenófobo, corrupto, y desagradable mientras el otro coexiste mudo y en connivencia con el desguase del INDEC, el descajete del INADI, el “salvataje” importantísimo de la General Motors para sostener una “cambio radical” que prometen y que no llega.
Porque uno es de derecha y el otro acusa a todos de ser funcionales a la derecha.
Porque uno conquistó al 47% de la Ciudad con sus aberrantes actos y el otro le vende el alma al diablo por conquistar los votos del resto de las fuerzas (todas ellas, o las que sean) con tal de ganarle.
Porque los dos han coqueteado un poco o bastante con el presidente quedamalasuertesilonombramos que, junto con la dictadura militar, nos dejó a todos parados en la mitad del quilombo económico-social de los noventa y postrimerías.
Porque no hace falta ser demasiado vivo para percibir que uno es el rey del robo y el lucro capitalista, mientras el otro no desea con ninguna energía especial terminar con ese sistema de producción-expoliación.
Esa soy yo, la que se indignó rotundamente al descubrir que casi 1 de cada 2 porteños votó a quién debería haber golpeado, algunos otros pusieron su boleta a favor de López Murphy, Castrillo o Biondini y otra parte del electorado porteño, los que son re “progres” votaron por Filmus, porque consideraron que era lo más revolucionario que sus perspectivas ideológicas les permitían.
Yo no voté a Macri, pero pienso que el impresionante e inédito triunfo de Macri en la Ciudad nos quiere decir algo, algo que si seguimos enardecidos no podremos ver. Algo que indica que “los vecinos” tienen un lineamiento claro, de derecha pero que es eso lo que eligen. Podrá darnos odio, resistencia, desilusión, ira y desesperación, pero es eso lo que eligieron, por medio de comicios (aceptablemente) transparentes, universales, con alta participación y varios otros etcéteras técnicos que aburren.
Es una cosa complicada, pero la democracia burguesa (neo) liberal es esto: votamos todos, gana el que recibe la mayoría de las boletas y ese gobierna.
Cuando uno lo dice así suena feo.

Después, capaz, en el mejor de los casos, se puede organizar algo que “ejerza algún control” sobre el gobierno de quien eligió la mayoría. Pero el problema es este: cuando la mayoría votó y fue una mayoría temeraria, el control no sé quién lo ejerce. El problema bis es cuando ganó un ladrón y en vez de perder luego, gana nuevamente… y bueno, en ese caso cagamos.
De algo tiene que servirnos este desencanto electoral. Como mínimo meditar sobre las falencias del progresismo real (o la izquierda en serio) para conquistar votos. O razonar sobre lo tan “crítico y meditado” que siempre se creyó que era el votante medio porteño. O charlar sobre cómo el individualismo, capitalismo, conservadurismo, desprecio social, etc. se apoderaron de la mitad de los habitantes de la Ciudad de Buenos Aires.
Lo que me tiene preocupada es que los mismos que siempre me hablan de tolerar, de la gradualidad del cambio, de evitar discursos críticos radicalizados, son los que ahora ejercen aquello que de mi han criticado. Es feo cuando las mismas herramientas democráticas y legales que hasta ayer nos hacían ganar, hoy nos cagan (legal y democráticamente) a palos con casi 50 por ciento de votos en contra. Lo que no podemos hacer es olvidarnos de lo mucho que ayer creímos en que las herramientas de la democracia burguesa eran excelentes.
La democracia que tenemos es esta, si quieren algo mejor, yo me alisto para hacer la revolución socialista.

PD: Que alguien me comunique en qué momento de la historia Fito Páez se convirtió en la resistencia socialista, en la vanguardia iluminada porteña y en el portavoz de todos los desilusionados con las elecciones 2011, por favor!

3 jul. 2011

El colmo de la profesora de inglés y el Colmo del Blog premiado!

Oh si. Si, si y si.
Digo que sí, que tienen razón (sí, les estoy dando la razón, no están acostumbrados a eso ¿eh?).
Digo que la industria de la belleza y del perfeccionamiento femenino no son mi fuerte.
Digo que tengo otros fuertes dentro de los cuales, claramente, no se incluyen los de la estética y el cuidado del cabello y de la piel.
Digo que como no soy tan testaruda y se me agrieta la piel, me compré una crema para la cara.
Digo que tenía en claro que sería una crema de poca densidad, de esas que te las ponés y secan rápido, de esas que no necesitan ser untadas con una espátula de albañil de lo duras que son y que no te dejen pegajosa todo el día, dejando mejillas chiclosas y obligando a la gente a que, después de saludarte, tengan que pasarse un papel tissue por su rostro (no dije ni servilleta ni rollo de cocina ni papel higiénico, ¿vieron que a veces me refino?).
Digo que compré la crema ideal. Decía “Crema Facial. Super Light, para utilizar en cualquier momento del día”.
Digo que no existe en el mundo nada más liviano, ligero, etéreo y suave que una crema súper Light.
Y digo que ese fue mi callejón sin salida, el colmo de la profesora de inglés, el chiste más ridículo. La crema súper Light no era súper liviana, era súper luminosa.
Ahora salgo a la calle con la cara llena de brillantina. Fue como comprar un yogurt Light y que en vez de ser dietético venga con bolitas de glitter adentro.
Digo dos cosas que quiero que aprendamos:
1º Light, en inglés, significa por igual liviano y luminosos, salames.
2º Si no sos elegante, no te va bien la bellocracia, estás en contra de los mandatos de belleza, en vez de hacerte la linda y comprarte una cremita, untate aloe vera en la cara, tarada.


¿Quieren otro colmo?

Es el colmo de este blog quejoso, antisistema… hemos recibido un premio, si señor. La gente de blogdeldia.org nos premió… pero… pero… MUCHAS GRACIAS!!!


Premio inmerecido pero lo acepto igual, no sea cosa que se den cuenta que no tenían que dármelo a mi y me lo quiten!